Manías en niños

Las manías son conductas que se repiten con el fin de disminuir la ansiedad o el malestar que provoca una emoción negativa o miedo a que suceda algo peor.

Suelen repetirse con el fin de controlar la ansiedad a corto plazo, aunque no lo soluciona ni se consigue pues se tiende a aumentar tanto la  cantidad de manías como el grado que se repiten, interfiriendo en la vida de la persona.

A la larga en la edad adulta estas manías tienden normalmente a convertirse en un trastorno obsesivo compulsivo (TOC) con un alto grado de malestar.

 

Las manías en niños

Las manías suelen aparecer en los niños como forma de tener seguridad realizando comportamientos repetitivos, como respuesta en situaciones estresantes donde se siente nervioso.

Si en el momento que realiza una conducta el niño siente alivio o seguridad, volverá a repetirla en el futuro e incluso de forma continuada o constante.

Las conductas o hábitos suelen ser evolutivas y desaparecen con el tiempo, cuando el niño ya no las necesita para sentirse bien y seguro. Si se prolongan en el tiempo es cuando realmente existe un problema.

 

Los niños más pequeños suelen tener manías que suelen desaparecer con el tiempo:

  • Chuparse el dedo
  • Morderse las uñas
  • Rascarse
  • Dar cabezazos
  • Balancearse
  • Hurgarse la nariz
  • Arrancarse el pelo
  • Contar las líneas que pisa
  • Repeticiones o rituales antes de dormir
  • Preocupación por enfermedades o gérmenes
  • Lavado excesivo….

Aunque los rituales y manías tienden a desaparecer con el tiempo, pregunta a un profesional si:

  • La duración o intensidad es excesiva
  • Causan malestar o daño físico en el niño
  • Interfieren con otras actividades
  • Sus compañeros se burlan…