Insomnio en niños

El  insomnio es la dificultad persistente para obtener un sueño reparador.

Y puede ser debido a:

  • Retraso en el inicio del sueño (insomnio de conciliación o de inicio)
  • Frecuentes interrupciones durante la noche (insomnio de mantenimiento)
  • Despertar temprano (insomnio tardío o terminal).

 

En algún momento el sueño puede verse alterado por el estrés o preocupaciones diarias. Pero para ser diagnosticado de insomnio, estas dificultades deben mantenerse durante al menos un mes, con dificultades para dormir a pesar del esfuerzo para lograrlo, provocando además un malestar significativo en otras áreas de la vida diaria y no ser debido a otra enfermedad, trastorno o ingesta de sustancias.

En niños, la evaluación es igual que en el adulto. Aunque en los niños, no existe esfuerzo para intentar conciliar el sueño y concurre habitualmente con otros problemas típicos de la infancia:

 

Enuresis nocturna

Miedo a la oscuridad

Fobias a monstruos con pesadillas…

 

 

 

Como ocurre en  los adultos, el insomnio es un síntoma de otro problema.

Al igual que la fiebre nos avisa de que existe infección y es la infección la que se trata con un tratamiento adecuado. Tratar de eliminar un síntoma psicológico, que puede que esté avisando de otro problema mayor, no beneficia en una buena terapia.

Lo que primero que hay que comprobar, es la causa de las alteraciones del sueño en los niños.