El duelo en la infancia

Tras la muerte de un familiar o amigo, los niños viven el proceso de duelo igual que los adultos y pasan por diferentes fases para superar la perdida. Por muy pequeños que sean, los niños se enteran de todo y perciben como se sienten los mayores que les rodean.

En los procesos de duelo, los adultos tienden a apartar, pensando en  proteger a los más pequeños, por lo que estos se sienten excluidos en situaciones no llegan a comprender que sucede a su alrededor y donde nadie les explica que pasa.

Todo aquello que no se entiende o falta información, el cerebro lo inventa o rellena de fantasías. Darles a los niños una información adecuada y adaptada  a su edad es fundamental durante el proceso de duelo para poder afrontar situaciones.  

 

Lo complicado en esos momentos, es el afrontamiento de los adultos para explicarles situaciones emocionalmente difíciles para ellos.

Como en todos los procesos de duelo, los niños necesitan tiempo para asimilar lo que ha sucedido. Cualquier síntoma con un tratamiento adecuado a tiempo, se solucionará antes que dejarlo pasar en el tiempo y haga que se incremente en frecuencia intensidad y duración. El tiempo no cura nada.

 

Síntomas del duelo en la infancia

Los niños al igual que los adultos, manifiestan síntomas y comportamientos en su periodo de duelo no resuelto, que son  signos y/o alteraciones a tener en cuenta:

  • Vuelta a comportamientos infantiles que ya había superados (volver a hacerse pipí en la cama, rabietas, no querer dormir solo…).
  • Disminución del rendimiento escolar por falta de atención y dificultades en la concentración.
  • Muestras de agresividad, baja tolerancia a la frustración, irritabilidad y aumento de las rabietas.
  • Niega lo ocurrido. Para el niño no ha ocurrido la muerte del ser querido y no quiere hablar sobre lo que ha pasado con nadie.
  • Habla en exceso sobre la muerte con síntomas de ansiedad y nerviosismo. O expresa sentimientos de culpa y responsabilidad.
  • Síntomas de ansiedad: dificultades para dormir, pesadillas, incremento o disminución del apetito de forma exagerada.
  • Síntomas de estado de ánimo decaído: falta de energía para hacer actividades que antes hacía y le gustaba.

 

 

 

Duelo para adultos:

http://psicologia-en-practica.blogspot.com.es/2015/10/como-superar-la-perdida-de-un-ser.html